Imágenes.-

Las imágenes titulares de la Hermandad del Silencio, son el Cristo de  la Buena Muerte y la Virgen del Mayor Dolor, aunque los primeros años, hasta que se pudo adquirir la imagen titular, se procesionó el Cristo de la Misericordia, que era cedido para la ocasión por los Padres del Corazón de María y que, actualmente, se encuentra en la iglesia de San José Obrero.

Cristo de la Buena Muerte.-   La imagen del Cristo, es obra de los escultores Rausell y Lloréns y data del año 1.947. La imagen representa a Cristo clavado en la Cruz en el momento de expirar. Para su realización se pidió a los escultores que se inspiraran en el Cristo de Velázquez, por entender que la serenidad que emana de dicha figura, era la que mejor cuadraba a la advocación “Cristo de la Buena Muerte”. Su estilo puede calificarse de neoclásico. El párroco de S. Pedro, D. Emiliano Morales, envió para que se tallara la imagen, una viga procedente del derribado convento de San Francisco, que existió en la calle Dorada y que fue fundado en la Edad Media, por lo que el Cristo de la Buena Muerte está tallado en una madera que forma parte de la vieja historia de Ciudad Real. Inicialmente tenía potencias y corona de espinas, aunque actualmente no las lleva. La primitiva Cruz era de sección ovalada, con adornos dorados en los extremos y fué cambiada en el año 1.952 por otra arbórea. La Cruz actual (la tercera que ha tenido el Cristo) es también de forma arbórea, data del año 1.980 y es de los talleres de Santiago Lara (Socuéllamos).  

Cristo de la Buena Muerte

 

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Virgen del Mayor Dolor.-   La Virgen es también de los escultores Rausell y Lloréns y está fechada en el año 1.944. La imagen es de talla completa y representa a María Santísima en ademán de caminar detrás de su Hijo, con las manos cruzadas en actitud implorante y en cuyo rostro se refleja el dolor profundo que siente ante la tragedia que está aconteciendo. Para su realización, se solicitó a los escultores tomaran como modelo a las Dolorosas de Juan de Juni, caracterizadas por la dulzura de sus expresiones y el vuelo de sus hábitos. El estilo de la Virgen del Mayor Dolor, puede calificarse por tanto, como barroco castellano. Tiene un puñal clavado en el pecho, como símbolo de su pena y su inmenso dolor. Lo más característico de la Virgen, es la concha plateada que procesiona.  

 

Virgen del Mayor Dolor

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Concha.-   Fue encontrada en la bóveda de la iglesia de San Pedro, junto con una nota que indicaba que la misma, había pertenecido a una Virgen que, con la advocación de Mayor Dolor, había sido venerada en dicha parroquia. La donó a la Hermandad el entonces párroco D. Emiliano Morales. Se desconoce la fecha en que fue realizada, aunque tanto por sus características estéticas, como por el número de estrellas que lleva, se supone de una época muy anterior.

 

Concha de la Virgen

 

  Tronos.-    Los tronos de ambas imágenes fueron construidos en el año 1.954 por D. Francisco Hurtado, en Valencia. Son de estilo barroco. El trono del Cristo lleva relieves alusivos a la Pasión en las cartelas. Está dorado en pan de oro y la última restauración es del año 1.993. Las dimensiones son: 3,60 m. de largo por 2,26 m. de ancho.  Está iluminado únicamente por cuatro hachones colocados en las esquinas del trono, como símbolo funerario. El calvario es de corcho, confeccionado el año 2.004 por D. Vicente Palencia, sin más adornos que unas calas a los pies de la Cruz, que se colocan en una cantidad que es múltiplo del número de hermanos que han fallecido en el último año, hasta un máximo de tres docenas, las cuales al finalizar el recorrido penitencial, son llevadas a un monumento eucarístico. A los pies del Cristo, en el frontal del paso, va una pequeña arqueta en la que se introducen, antes de la procesión, las fichas de todos los cofrades fallecidos para que, de alguna manera, sigan acompañando a su Titular. El Paso está dorado en pan de oro y lleva faldones de paño de color negro con el emblema de la Hermandad en los laterales, los cuales llevan broches bordados en oro por el taller de D. Manuel Carmona (Córdoba), del año 2.004. Los varales llevan cabezas talladas el año 2.005 por D. Francisco Ortega, de Ciudad Real, y dorados en pan de oro el año 2.007, por los talleres San Mateo de Córdoba.

        El trono de la Virgen tiene unas dimensiones de 3,10 m. de largo por 2,08 m. de ancho. Lleva relieves alusivos a la vida de Nuestra Señora en las cartelas y el rostro de la Virgen tallado en el frontal. Hasta el año 1.994 era dorado y plateado, pero a partir de ese año se doró totalmente en pan de oro en los talleres de Santiago Lara, de Socuéllamos. El trono es adornado con flores, normalmente de color blanco, como símbolo de pureza. Lleva cuatro candelabros tallados y dorados situados en las esquinas, de cuatro brazos cada uno y la iluminación se realiza a base de cera líquida. Los faldones son de paño negro, con  broches bordados en oro el año 2.005, en Córdoba, por los talleres de Manuel Carmona. Las cabezas de varal fueron talladas por D. Francisco Ortega (Ciudad Real) el año 2.005 y dorados en pan de oro por los talleres San Mateo, de Córdoba, el año 2.007.

        Los dos pasos son portados con varales por fuera a un solo hombro, por hermanos voluntarios de la Cofradía, los cuales llevan la misma túnica que el resto de la Hermandad. Los varales son telescópicos, por lo que el largo total puede variar entre 6,40 m. y 8,46 m. en el trono del Cristo y entre 5,52 m. y 7,58 m. en el de la Virgen. El trono del Cristo lo llevan 44 portadores. El de la Virgen es llevado por 40, dándose la circunstancia de ser los mismos las dos veces que la imagen recorre las calles de la ciudad. No hay relevos en ninguno de los dos pasos.

Trono del Cristo

 

Trono de la Virgen

 

 

Rausell y Lloréns.-   La razón social "Rausell y Lloréns", estaba formada por D. José María Rausell Montañana (1.898-1.984) y D. Francisco Lloréns Ferrer (1.902-1.964). Tenían el taller en la plaza del Pintor Pinazo, nº 1, en Valencia y de él salieron con destino a Ciudad Real, además de las imágenes titulares de la Hermandad del Silencio, las tallas de algunos apóstoles del retablo de la Catedral, la Virgen de Alarcos, el paso de misterio de "El Encuentro" y la Virgen del Prado, patrona de la ciudad. Las imágenes fueron decoradas por D. Juan Castellanos, el mejor decorador imaginero de Valencia y uno de los más acreditados de España en la época.

 

Encargo del Cristo

Encargo de la Virgen

 

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