Historia.-  
 
     

         La Hermandad del Silencio de Ciudad Real se constituyó de hecho en Junta General, celebrada por los hermanos fundadores, el 7 de Marzo de 1.943, aunque la decisión de instituirla y las primeras reuniones tuvieron lugar a lo largo del año 1.942.

        En dicho año (1.942), D. Elías Gómez Picazo, auténtico cerebro e impulsor de la Hermandad decidió, con un grupo de amigos, crear una nueva Hermandad de Semana Santa. La idea surgió en los Círculos de Estudio de Acción Católica, de los que, por entonces, D. Elías era presidente diocesano.

        Son tiempos duros. Se acaba de vivir una guerra civil que ha llenado ciudades, pueblos y familias enteras, de ambos bandos, de luto y dolor. Unos añoran a los seres queridos que han perdido y rezan y oran por ellos, otros que han podido conservar la vida también rezan en señal de agradecimiento. Pero un grupo de jóvenes no se conforman con rezar y quieren exteriorizar sus sentimientos desde su experiencia creyente de jóvenes cristianos militantes, por lo que deciden fundar una Cofradía de Semana Santa, para testimoniar su fe y hacer oración y penitencia públicas.

        Para dar forma a la Hermandad, se pusieron en contacto con el párroco de San Pedro, D. Emiliano Morales, quien acogió con verdadero entusiasmo la idea. Les habló de una antigua Hermandad (la "Escuela de Cristo") que había en dicha iglesia, cuya imagen era un crucificado que sacaban a la puerta del Perdón, cuando en la antigua cárcel que había frente a esa puerta, se iba a ajusticiar a algún condenado, por lo que deciden que la imagen central de la Cofradía sería un Cristo crucificado. Para más identificarse con dicha Hermandad en sus iniciativas de caridad, se organizó la comida a los más necesitados el Jueves Santo.

        La idea de la Hermandad, es que tiene que ser un prólogo y a la vez resumen de la Semana Santa. Es decir, su intención es preparar el ánimo de cara a los acontecimientos de la Pasión, que las distintas Cofradías van a poner en la calle en los días siguientes. Por ello deciden que la Hermandad procesione antes que las existentes en aquella época, en la noche del Miércoles al Jueves Santo. (Entonces solamente había procesiones en Ciudad Real, el Jueves y Viernes Santos).

        Se trataba de dar a las procesiones de aquellos días un toque de austeridad y penitencia propio de las tradiciones castellanas, para lograr, junto al modo de manifestarse de las Hermandades existentes, un equilibrio expresivo de la fe en la Pasión.

        Recuerdan las palabras de Cristo: "Velad y orad para no caer en tentación", por lo que deciden pasar una noche velando y orando.

        Buscan que sea auténticamente de sacrificio y eligen una hora mala, desacostumbrada, que suponga un esfuerzo participar en ella y en la que, por otro lado, no hubiera alboroto callejero, sino el máximo silencio posible, de manera que ese silencio se convierta en medio psicológico apropiado, para recoger en toda su intensidad, la profunda enseñanza de la Pasión.

        Dado el carácter penitencial y de austeridad que se quería dar a la Hermandad, se pensó en vestir el hábito franciscano, del que se copiaron las túnicas. 

        Eligen el color negro para la túnica, como expresión del luto por la muerte de Cristo. El negro significa, al mismo tiempo, la oscuridad en que vivían los espíritus, antes de que amaneciera un nuevo día, gracias a la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Por eso el recorrido procesional comienza de noche y termina de día, ya que a través de la Cruz de Cristo, amaneció el día de la Nueva Ley. Consideran que no hay nada más trágicamente bello que la Pasión y Muerte de Cristo. Nada más profundamente emotivo que su relato dramático, por lo que deciden incorporar a la Hermandad la dramatización litúrgica del Vía Crucis.

        Así conciben la idea central de la Hermandad: penitencia, oración y sacrificio, aunque aún les faltaba el nombre apropiado. Entonces recuerdan el relato del Apocalipsis de San Juan, en el que se anuncia la vuelta gloriosa de Cristo, que se anunciará con un toque de trompetas y un gran silencio y de ésta manera surge el nombre: "Hermandad del Silencio", ya que la Hermandad sería el aviso y silencio que anunciaría la Pasión de Cristo.

        Para concluir y resumir estas notas, reproducimos un fragmento del artículo firmado por el fundador de la Cofradía, D. Elías Gómez Picazo y publicado en la Guía de Semana Santa de Ciudad Real, del año 1.943:

        "La Hermandad del Silencio surge a la vida con una nueva ambición: la de transformar todo el contenido que en lo popular tiene la Semana Santa, como representación pública de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor, en un sentido amplio de purificación y en otro concreto de penitencia. La Hermandad del Silencio no es una simple evocación piadosa de un momento de la Pasión; su misión consiste en preparar los espíritus para que la subsiguiente expresión conmemorativa de las Cofradías, alcance todo su valor. Más concretamente, la Hermandad del Silencio obedece a la necesidad de devolver a la Semana Santa el espíritu cristiano que le es propio, en perfecta adecuación con su simbolismo. De aquí su finalidad pedagógica, que tratará de realizar mediante su particular estética procesional."

 

        La primera salida procesional tuvo lugar el día 22 de Abril de 1.943, con la imagen del Stmo. Cristo de la Misericordia, gentilmente cedido por los RR.PP. del Corazón de María y acompañado de apenas 40 hermanos. Por gratitud a dichos Padres, se procuró que fuera tradicional encargar a uno de ellos la predicación del Vía Crucis penitencial. La hora de inicio de la procesión fue a las 5 de la madrugada del Jueves Santo, aunque terminó demasiado entrado el día, por lo que a partir del año siguiente, se decidió adelantarla hasta las 3 de la madrugada del mismo día, hora que se sigue manteniendo en la actualidad.

        La sección de mujeres, se fundó el año 1.944 y salió a la calle por primera vez, con su Titular la Virgen del Mayor Dolor, el día 4 de Abril de ese mismo año, Martes Santo, a las 11 de la noche. A partir del año 1.952, la procesión de la Virgen del Mayor Dolor efectúa su salida a las 12 de la noche del Martes Santo.

        La procesión de la Virgen ha sido suspendida en los años 1.963 y 1.974, por causa de la lluvia. La procesión del Silencio en la madrugada del Jueves Santo, ha tenido que ser suspendida, por la misma causa, en los años 2.007, 2.008  y 2.011.

        

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Cristo de la Misericordia

 
     
 

1ª salida con el Cristo de la Misericordia

 
     
 

El Cristo de la Misericordia en la Plaza Mayor

 
     
 

El Cristo de la Buena Muerte, con Potencias y Corona

 
     
 

Entrada al amanecer

 
     
 

Primer Trono de la Virgen

 
     
 

Trono adquirido en 1.954 (aquí, llevado a ruedas)