Túnica

V     La túnica, de acuerdo con el espíritu de austeridad de la Hermandad, es copia del hábito franciscano, confeccionada en paño o estameña negra. El capillo se consiguió sacando el forro de la capucha de dicho hábito y practicándole los correspondientes agujeros para los ojos, y está confeccionado en la misma tela. Termina en pico por la espalda, llegando hasta la cintura, mientras que por delante es redonda, como en el hábito de la orden en que está inspirada. La capucha lleva, en la parte delantera, la cruz central de la de Jerusalén, en blanco, ribeteada con un cordón amarillo. La túnica tiene, en su parte frontal, una fila vertical de botones blancos, hasta su borde inferior. Se ciñe a la cintura con un cíngulo confeccionado con pita o cáñamo lo suficientemente largo para que cuelguen los dos extremos por el lado derecho de la túnica. En dichos extremos van dos y tres nudos respectivamente, como símbolo de las cinco llagas del Señor.

     El calzado lo constituyen sandalias franciscanas negras con calcetines blancos. Los hermanos llevan guantes blancos. El alumbrado es con hachones de madera, a pilas, aunque a partir del presente año, se está empezando a cambiar por llama a base de cera líquida.

     La túnica se complementa con una cruz metálica que se lleva prendida del brazo izquierdo, en la cual se coloca un adhesivo, que cada año es de un color distinto, con el número de cada hermano y que sirve como control.

     En la procesión de la Virgen del Mayor Dolor, los portadores del trono y de los atributos llevan la misma túnica, pero el capillo, en ésta ocasión, es blanco, con la cruz central de la de Jerusalén en rojo, ribeteada con un cordón también blanco.

     El símbolo de la Hermandad es la Cruz de Jerusalén, que se incorporó como referencia explícita a los Santos Lugares, custodiados por los franciscanos y al lugar central que la ciudad santa ocupó en la Pasión de Cristo.

 

   

Imagen de la 1ª salida

Túnica

Portadores de la Virgen

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