Procesión

V La procesión de la Virgen del Mayor Dolor, sale a las 12 de la noche del Martes Santo. La procesión del Silencio, con sus dos imágenes titulares, inicia su recorrido penitencial a las 3 de la madrugada del Jueves Santo.

     La salida de ambas procesiones se realiza desde el interior de la Iglesia de San Pedro. En la de la Virgen, el Martes Santo, a las 12 en punto de la noche aparece un penitente por la puerta y toca "Silencio". A continuación se abren las puertas del templo y comienzan a salir las hermanas y portadores de atributos, que acompañarán a la imagen de la Santísima Virgen durante su recorrido procesional. Las mujeres visten ropa de calle de color oscuro y alumbran con velas. Los portadores de atributos y los portadores de la Virgen llevan la túnica de la Hermandad, aunque con la variante de usar capillo blanco, con la cruz central de la de Jerusalén en rojo.

     Al inicio de la procesión del Jueves Santo, al igual que el día anterior, las puertas del templo se encuentran cerradas. Toda la Hermandad, que accede al interior por la puerta de la Umbría, realiza previamente al recorrido penitencial, un acto preparatorio, con el rezo del Santo Rosario y la imposición de la túnica a los nuevos cofrades. En la actualidad, el número de hermanos con que cuenta  la Cofradía, es de 2489 

     La salida de la procesión es sobrecogedora. A las 3 en punto de la madrugada, con el toque de la última campanada del reloj del campanario, un penitente sale del templo y realiza el toque de "Silencio". La multitud que abarrota los jardines de la Iglesia de San Pedro, queda en completo silencio, se abren las puertas del templo y tras ellas se recorta la imagen del crucificado en su trono, listo para realizar su recorrido. La Cruz-Guía avanza unos metros e inmediatamente efectúa su salida el Cristo de la Buena Muerte, para situarse a la izquierda de la puerta de la Iglesia. Una vez así situado, aparece la imagen de la Santísima Virgen del Mayor Dolor y se sitúa a la derecha de la puerta, iniciándose entonces la salida de los penitentes. El silencio de la madrugada es roto, únicamente, por un redoble de tambor y el roce de las cadenas con el suelo que portan algunos hermanos. La procesión sólo lleva un tambor en cabeza y otro en cada uno de los pasos. La imagen del Cristo de incorpora entre las filas de penitentes en un momento dado, haciéndolo posteriormente la imagen de la Virgen. 

     Durante el recorrido de la procesión de la madrugada del Martes Santo, se meditan los Siete Dolores de la Virgen María y durante la procesión del Silencio, en la madrugada del Jueves Santo, se reza el Vía Crucis. En él, las meditaciones correspondientes a las estaciones tercera, séptima y novena (las tres caídas), se realizan con una rodilla en tierra y la correspondiente a la duodécima estación (Muerte de Cristo), se reza con las dos rodillas en tierra y con toda la Hermandad mirando a la imagen del Señor. La última estación o el último Dolor, en cada caso, se reza ya dentro del templo, una vez concluido el recorrido procesional.

  

Toque de Silencio

Salida Imágenes

Salida

Paso del Cristo en la calle

Estación

 

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